Era pues el Maestro Jesús un humilde vegetariano?

 

 

Jesús es Amor y Compasión en forma humana, y la Evidencia Científica, Testimonial, Filosófica de que ÉL ERA VEGETARIANO es muy fuerte.

 

Un sano, desprejuiciado y certero estudio de Evidencias nos lo confirma.

 

Por supuesto, una “mente abierta” es la mejor herramienta, el mejor y más potente microscopio del investigador serio y acucioso pues una “mente cerrada, dogmática, fanática” jamás podrá ver lo que está ante sus propios ojos….

 

Por ejemplo, en los tiempos del Maestro Jesús, el sacrificio de animales era una excusa de los seres humanos para comer carne, y Jesús expreso lo irracional de este tipo de sacrificios ya que NO permitía obtener beneficio sino más bien perjuicio para el que lo realizaba. Recordemos que  fue Él quien expulsó del templo a quienes vendían animales para el sacrificio (y posterior consumo de sus carnes, en muchos casos). 

 

Se instituyó el bautismo en lugar de la matanza “sacrificial” de animales, y se enseñó a los hombres que “Dios requiere compasión, no sacrificios sangrientos”, y con ese “decreto” se intentó eliminar completamente el sacrificio de animales.

 

De esta forma, por medio de la fe, se intentaba “alivianar” un poco al individuo, al sufriente, llevándole a un camino, a una práctica, en que, por lo menos, no manchase más sus manos con sangre de inocentes animales ni ennegreciese, aún  mas, su ya vapuleado y endurecido corazón…. .

 

Y todo esto sin recordar que ANTES los sacrificios fueron humanos, después el hombre fue “elevado un poco mas” en su conciencia y se le permitió el sacrificio de animales, pues aún la ignorancia de esas épocas “requería” sangre, altares chorreantes. Eliminado el de animales, se pasó al “sacrificio” (ofrendas) de flores, incienso, fuego (velas, fogatas), los frutos de la tierra, etc., que si bien tenían antecedentes y reminiscencias de épocas mas paganas, al menos alejó el cuchillo del sacerdote del cuello y corazón de las inocentes y aterrorizadas victimas  ofrendadas a dioses de panteones mas sangrientos, menos elevados.

 

Por supuesto, lo que se ha dado en llamar la “Última Cena”, debió ser una cena Estrictamente Vegetariana y aquello de que el Pan y el Vino son “la Sangre y el Cuerpo de Cristo” no son mas que figuras literarias en recuerdo de aquellos sacrificios humanos que con tanto fervor practicaron los pueblos antiguos, tanto el mismo pueblo del Maestro Jesús como los de otras partes del planeta y es que “erguirse sobre sus propias piernas para atisbar la Luz de las estrellas, NO es fácil”.

 

Ese es solo un burdo intento de convertir al Maestro Jesús en “chivo expiatorio”, en “Cordero de Sacrificio” por los pecados ajenos ya que CADA UNO DEBE PAGAR POR LO QUE HACE y el que “esa partecita, ese pequeño detalle” se halla “colado”, se halla “agregado” después, subrepticiamente, dentro de “las Enseñanzas del Maestro del Amor” solo nos demuestra que SON ADICIONES de “los encargados” de construir una religión nueva sobre las Sagradas Enseñanzas del Maestro, construyendo lo que se ha dado en llamar un “judaísmo modificado”.

 

Los Santos, los Maestros Verdaderos NO comen carnes ni la aceptan en su mesa. Y si alguno de ellos llegase a aceptar esa “presencia” en su mesa (más NO en su plato) será para dar ejemplo de Tolerancia, Amor y Comprensión.

 

Los Maestros Verdaderos, los Santos Verdaderos NO comen carnes y siempre les enfatizan a sus Discípulos el que tampoco ellos lo hagan. Y les explican el porqué de ello, Amorosamente.

 

Dios creó a cada ser, a cada animal, sea Superior o no, con la capacidad para sentir dolor y sufrimiento.

 

Eso forma, precisamente, parte de su “equipo de supervivencia”.

 

Imagine el que Ud., nace sin nervios o con una afección en la medula, en su sistema nervioso y no sienta, no se de cuenta de que se ha enterrado una muy pequeña o muy grande espina, vidrio, metal en un pie, o que se ha acercado mucho al fuego y se está quemando no solo la piel sino ya la carne, los músculos. Y las venas y arterias que por allí discurren. Ud., no sentiría nada. Su vida, la integridad, el mantenimiento de la vida en Ud., estaría en riesgo. Y de suceder eso Ud., perecería y su “ciclo vital” quizás no podría ser completado con todo el poco o mucho desastre tanto para Ud., como para los otros seres que eso significaría. Por eso Ud., y TODO SER vivo ha sido dotado con ese “equipo de supervivencia”, de autoprotección, para mantener la integridad y que Ud., como individuo, pueda completar “el plan, el programa” que bien sea “Papá Dios” o la “Madre Naturaleza”, el llamado “Poder Controlador” tengan para Ud.

 

Sería terrible y las consecuencias de ello inimaginables e imposibles de medir, precisamente, por nuestra “cortedad de visión”. Si el hombre no se comportara con tanta miopía, NO estaría haciendo lo que se hace a si mismo, a los otros seres vivos, y al planeta como tal, que un ser vivo también es.

 

Pero en las “granjas” industriales actuales, a los animales se les cortan los cuernos, el pico, y son castrados sin anestesia.

 

Para aumentar al máximo las ganancias, son hacinados en el menor espacio posible. La mayoría de animales es confinada en espacios tan pequeños que apenas pueden moverse.

 

Muchos nunca ven la luz del día o no sienten el suelo o el pasto bajo sus pies y ni que decir de “la tibieza del sol sobre su piel”. Finalmente, los transportan sin alimento ni agua, a través de toda clase de climas, hacia una espantosa e infernal muerte.

 

Y nadie dice nada. Nadie menciona que nuestra “elevada y muy culta sociedad” debería manifestar “Compasión y respeto por todos los seres”.

 

Una dieta vegetariana es buena para la salud y le ahorra a los animales violencia y sufrimiento inimaginables.

 

Aparte de eso, nos ahorramos nosotros mismos el endurecer MAS AÚN nuestro ya de por sí duro corazón.

 

“Razonamientos” muy pulidos, bien elaborados, con una brillantez casi que Diabólica, quizás digna de ser puesta al servicio de mejores causas, “consideraciones económicas y sociales”, discursos sobre “el alimentar a la sociedad urbana”, etc., son meras EXCUSAS para seguir en lo mismo.

 

Lleve a cualquier persona SENSIBLE a una de esas “granjas” para que vea como cortan cuellos en forma metódica y muy bien organizada, como destazan animales casi vivos, y la “eficiencia” industrial con que son procesados los huesos, cachos, vísceras, sangre, etc. (nada se desperdicia) a ver que piensa después de un “recorrido turístico/didáctico” por una de esas “instalaciones industriales”, nombre cuasi satírico, una burla, para definir un vulgar centro de muerte inmisericorde.

 

Recuerda: lo que hacemos al más pequeño lo hacemos al más grande, al creador, a Él y, en definitiva, nos lo hacemos a nosotros mismos ya que “Su muerte será tu muerte”.  

 

El motivo principal de este artículo es hacer “un llamado  a la conciencia más elevada.

 

Una solicitud de Misericordia, de compasión. Es un llamado de atención sobre la manera en cómo los seres humanos tratan a los animales.

 

No hay nada de misericordioso o compasivo en patrocinar (o mantener con nuestras compras, con nuestro dinero) a industrias que encierran, torturan y matan criaturas de Dios por la sola razón de que la gente haya adquirido (o le hayan fomentado, en muchos casos) un gusto por la carne.

 

Lógicamente, como también dicen los Santos Maestros (recordemos aquello de “mantener los pies sobre la tierra pero la cabeza en el cielo”):

 

“El público que viene a consumir carne, por poseer todavía un escaso desarrollo Espiritual, por cuestión de sus propios Karmas, ese publico ya está creado.  Ellos comerán carnes aunque se les expliquen los motivos por los cuales es mejor NO comerlas” y “las personas que proveerán esas carnes, por cuestión también de sus propios Karmas, esas personas, esos trabajos, esos sitios, ya están creados…”.

 

Siendo esto así, solo queda el “Saber darnos cuenta” cuando ya el gusto por la carne y la sangre se nos hace REPULSIVO a nosotros mismos e implementar los cambios en nutrición y pensamientos para obtener mayores beneficios de esta encarnación humana, como hijos de Dios que somos, si creemos en Dios, o como “animales superiores” si esa idea se nos hace mas atractiva. Lo que si es cierto es que tanto como “hijos de Dios o como Animales Superiores” Nos manchamos las manos de sangre,   INNECESARIAMENTE.

 

Nadie, en su sano juicio y por muy pequeño que sea su grado de conocimientos puede negar el “valor nutricional” de la carne. Pero también…. NADIE, en su sano juicio y a la luz de la abundante información Científica disponible hoy día, puede decir que ES MEJOR comer carnes que otro tipo de dieta mas racional y adecuada a un hombre mas elevado y sensible, rescatado ya (un poco mas) “de los tiempos mas lejanos y oscuros en los que el hombre vivía a palos y tenía que matar a palos para sobrevivir”. Aunque sobre esto hay información que DIFIERE fuertemente de esta misma frase anterior, como bien nos lo enseñan los Santos Maestros. Bástenos solamente con recordar que “mientras algunos pueblos destazaban a sus presas y sus manos y bocas chorreaban sangre”, ya existían pueblos más nobles en carácter, más sedentarios y por lo tanto agrícolas y el grano era la base de su civilización. Eran pueblos, que en ese aspecto ya habían logrado emerger de la oscuridad de los tiempos. Eran, otra vez, hombres en franco ascenso.

 

 

 

Es posible un “Reino Apacible”?

 

Dios creó a los animales y a los seres humanos, a todas luces, Superior y en Génesis 1:28, se ordena “el cuidado de los animales por parte de los Humanos”estableciendo para el Hombre, inmediatamente después una dieta vegetariana con estas palabras: “Yo les entrego, para que ustedes se alimenten, toda clase de hierbas, de semilla y toda clase de árboles frutales”.

 

La ley eterna de Dios, dada a los seres humanos en el Génesis, declarada por los profetas, y reiterada por el Maestro Jesús, es la ley del amor y la compasión:

 

“Sé misericordioso, como tu Padre celestial es misericordioso”.

 

Se dice que al Maestro Jesús y Juan el Bautista se unieron otros muchos judíos que reprobaban el sacrificio de animales y apoyaban el vegetarianismo y que muchos de ellos YA eran Vegetarianos aún antes del nacimiento del Maestro Jesús.

 

Una práctica a la cual Jesús se unió para respaldar a estos judíos vegetarianos es el bautismo para el perdón de los pecados del hombre, y así reemplazar la matanza de animales en el templo. No debemos olvidar que el Maestro Jesús era un Esenio, Vegetarianos ellos, y que su formación Espiritual estuvo en manos de los Maestros Orientales y NO de los de la línea Occidental.

 

Finalmente, fue crucificado, entre otras causas,  por condenar la costumbre del templo (la costumbre de vender animales para el sacrificio y el hecho de que después de la matanza “sacrificial”, muchos de esos animales serían comidos).

 

El singular acto de Jesús enfrentándose directamente con las autoridades se lleva a cabo aquí, en el matadero de la Palestina del siglo primero. Inmediatamente, los escribas y sacerdotes principales buscaron “una manera” de destruirlo.

 

La evidencia de que el Maestro Jesús y sus primeros Discípulos y seguidores eran vegetarianos es demasiado fuerte como para ser ignorada por todo aquel estudioso racional o aquel que pretenda, de corazón, llamarse “cristiano”.

 

Las elocuentes escrituras de muchos de los primeros líderes de la Iglesia dicen (San Jerónimo) que:

 

“Jesús cristo, quien apareció cuando el tiempo se había cumplido, ha unido nuevamente el fin con el principio, así que ya no está aceptado que sigamos comiendo carne de animales”.

 

Considerando que los Verdaderos Santos han sido y son vegetarianos, sería peculiar, por no decir “Sumamente extraño” el que el Maestro Jesús no fuera vegetariano, siendo esta la dieta, la alimentación predominante en seres que no hacen daño a nadie ni siquiera con el pensamiento….. .

 

De hecho, no existen escrituras en las cuales se diga que el Maestro Jesús “comió cordero”, lo que él, seguramente, habría comido en la Pascua, si hubiese sido un carnívoro y no un vegetariano. Por algo, “ese detalle” de haberlo comido NO se menciona.

 

En los días de Jesús había muchos judíos que eran vegetarianos por su fe, como los hay en la actualidad.

 

Los no–vegetarianos comieron cordero en la pascua, pero los vegetarianos comieron únicamente pan ácimo (pan sin levadura), como seguramente hizo Jesús.

 

La evidencia indica que los primeros relatos acerca del milagro de la multiplicación (la historia de los panes y los peces) no incluyeron originalmente pescado.

 

Jesús mismo, cuando se refiere al milagro, habla únicamente del pan, según los escritos de Mateo 16:9-10 y de Marcos 8:19-20, así como en los de Juan 6:26.

 

Los peces fueron agregados a las historias por una variedad de razones, una de las cuales es que la iglesia Cristiana fue y es identificada con el PEZ, como símbolo. La palabra Griega para pescado, “ictus”, contiene las palabras que constituyen la frase “Jesucristo Hijo de Dios y Salvador” (Iesous Christos Theou Uious Soter).

 

Así de simple y sin rebuscamientos filosóficos ni hermenéuticos de ningún tipo….

 

Los peces son un símbolo bien conocido de los cristianos, la multiplicación bien puede ser un pronóstico, una esperanza manifiesta en la esperada proliferación de la Iglesia.

 

Billones de animales son “sacrificados” (asesinados) cada año para alimento. La gran mayoría son criados en “granjas industriales”, donde son hacinados y se le cortan los cuernos a unos y el pico a otros, y son castrados sin anestesia.

 

El “desenlace” de todo este “accionar” de toda esta “tecnología de crianza” es traumático y ocurre después de un terriblemente incomodo y frecuentemente muy doloroso viaje al sitio de ejecución o matadero.

 

Sin duda alguna, los cristianos, los seguidores de las Verdaderas y Sagradas Enseñanzas del Maestro Jesús,  deberían seguir la Misericordiosa y Sagrada Enseñanza por ÉL transmitida y ser aún mas bondadosos con los animales ya que no hay nada de bondadoso en la manera en que éstos son criados, vendidos y ejecutados o “procesados” para alimento humano actualmente. La palabra “procesado” es más “limpia” y no deja traslucir nada del horror y sangre fluyente o coagulada “tras bastidores” ya que así, el “hombre moderno”, quien es “más sensible”, puede dormir tranquilo. El olor a sangre está bien lejos de su patio, de su bello, fragante y bien cuidado jardín. “Ojos que no ven, corazón que no siente”.

 

Pero esto vale para toda Religión, todo grupo humano, sea religioso practicante o no.

 

Ya sabemos que saltarán “los explicadores” de siempre a darnos “mil y una razones por las que ellos SI pueden comer carnes”. Pero aún así subsiste el hecho de la crueldad VS (versus) el “avance” del hombre moderno, convertido ya casi totalmente en “Hombre Urbano”, siendo ahora un “productor de bienes” que bien puede prescindir de ese tipo de alimentación tan primitivo y bárbaro al que había que perseguir, acorralar, cazar, derribar, degollar y después destazar. 

 

Debemos recordar que “Lo que hacemos a el  más pequeño, lo hacemos a Él”.

 

¿Cómo se pueden usar las Escrituras, los textos Sagrados, para demostrar que Jesús era vegetariano, mientras no se tiene en cuenta que las mismas (y manipuladas) Escrituras están en desacuerdo con esa evaluación?

 

Hay un viejo adagio, bien conocido por teólogos y estudiosos perspicaces que dice:

“La Biblia puede usarse para justificar cualquier posición”. Y en cierta medida, esa es una declaración aceptable. Leyendo las Escrituras, a uno se le presentan muchos mensajes que no pueden coexistir, que NO es posible que coexistan.

 

Aquí es donde la teología interviene para darle sentido a los textos sagrados, intentando comprender el significado apropiado de su divinidad y existencia.

 

Muchos teólogos consideran la interpretación Bíblica como el “producto” de una “revelación progresiva”; es decir, nuestra comprensión evoluciona a través del tiempo, del mismo modo que nuestra comprensión de la ciencia o de la lingüística siguen evolucionando a través de los años ya que no hay una verdad invariable ni válida para todo tiempo cuando se trata de discernir “lo subyacente en ellas”.

 

Los párrafos marcados (*) a continuación, aparentemente no tienen nada que ver con lo del Vegetarianismo, pero si tienen que ver, y mucho, en el sentido de hacernos dar cuenta de cuan “plagados de errores” o de “malas interpretaciones nuestras” pueden estar los textos por los que nos guiamos, siendo como son estos escritos o “interpretados” por seres imperfectos, aunque de presumible buena fe (algunos).

 

(*)-He leído que hace unos 200 años, “era bien visto” por la mayoría de la gente ser un “esclavista” (aunque en lo particular, prefiero decir que muchos hombres nativos de esos pueblos llamados “cristianos” pero claramente NO seguidores de las Enseñanzas del Maestro Jesús, esclavizaban a otros hombres y ello “no era mal visto”).

 

Claro, como iba a ser “mal vista” la esclavitud si la mayoría de los moradores de esos pueblos, por sus ansias de riquezas, por su avaricia, estaban de acuerdo con ello? Pero….. (Siempre hay un pero….) No existía allí nadie que dijese algo en contra de esto, nadie que intentase “explicar” lo que las Sagradas Enseñanzas decían”? No lo creo. De ser así, entonces de donde surgió el deseo de abolir la esclavitud?

 

En esos pueblos siempre hubo gente virtuosa pero que NO podían hacer nada, o implementar cambios rápidos por lo traumático de lo que significa “rápido” en algunos casos.  Simplemente NO podían oponerse a los “sagrados” intereses comerciales de los poderosos hombres que gobernaban esas sociedades.

 

Aparte de ese hecho, las escrituras disponibles, para la mayoría de gentes de la época eran “las aprobadas”, o sea, las ya modificadas y “adecuadas” a los intereses de los gobernantes. 

 

(*)-Así mismo, casi todos nosotros hemos leído sobre el como hace ya unos 300 años, Galileo Galilei fue sentenciado a tortura por su creencia (certeza) de que la Tierra “no era” el centro del universo. Y todo, porque esta teoría contradecía la “geocéntrica” y la “homocéntrica” (esto es, que la tierra y el hombre eran el centro del universo) las cuales eran mantenidas y defendidas por otro numeroso y muy poderoso grupo humano, regentes de la Religión tal y como se conocía y manejaba en esas épocas.

 

(*)- Hace unos 500 años, Martín Lutéro declaró (interpretando a su manera) que:

“Las casas y las sinagogas de los Judíos debían ser quemadas” y “llevados a la muerte los Judíos que intentaran adorar o enseñar en público”.

 

Hoy, a pesar de que algunos textos Bíblicos aparentemente  justifican estas u otras conductas atroces, de hecho, algunos NO lo dicen claramente y otros pueden ser también susceptibles de “otro tipo de interpretación” comprendemos que la naturaleza de Dios no admite la esclavitud, la tortura, el antisemitismo o cualquier clase de exclusión y FALTA DE AMOR, TOLERANCIA Y COMPRENSIÓN entre los Hombres.

 

Un creciente desarrollo de las ideas, la ética y los objetivos comunes de desarrollo armónico de las poblaciones, condicionan la manera en que vemos no solo la Biblia,  sino cualquier otra escritura llamada Sagrada.

 

El dios de esas Escrituras (Antiguo Testamento), exige la muerte para toda clase de pecados, desde el adulterio hasta la hechicería e inclusive hasta por maldecir a los propios padres, pero…. Es nuestra interpretación de “esa muerte” la adecuada? 

 

(*)-Una historia en el libro de Números cuenta de un hombre que reúne madera en el Sabat y fue apedreado hasta la muerte enfrente de Moisés, “como Yahvé había mandado”.

 

(*)-También leemos que la mayoría de los Patriarcas tuvieron esclavos y varias esposas.

 

(*)-Samuel, hablando en nombre de “dios”, ordena a Saúl que “mate hombres y mujeres, jóvenes y niños, bueyes y ovejas, camellos y burros” (1 Samuel 15).

 

Debemos intentar entender el contexto histórico y socio cultural de la época, la historia particular de los pueblos y sus luchas e intentos de unificación bajo “ideales nacionales”.

 

Entender NO significa justificar ciertas cosas. Pero Entendiendo SI podemos dar gracias al Padre por poner Luz desde adentro de nosotros mismos y otorgarnos “correcta comprensión” de los asuntos Internos y externos en el devenir de la vida del hombre sobre esta tierra ya que, entre más y mejor entendamos Mejor podemos servir al que “navega en oscuridad”.

 

 Se ha dicho que cualquier interpretación de las Escrituras que contradiga una comprensión racional del Amor, de la Bondad y la Misericordia de Dios es incorrecta. Esto ha sido dicho por Santos Verdaderos de todos los tiempos. Pero tampoco podemos olvidar que esos eran tiempos duros, difíciles, el hombre era duro de entendimiento y quizás el mismo medio y la dureza de corazón propia de épocas ya remotas pueden haber llevado a “escribir” ciertas cosas de las que hoy nos horrorizamos si no las entendemos en el contesto original en el que fueron creadas y las bañamos con Amor, diluyendo lo que de “duro” tengan ellas, en nuestro propio corazón para “no volver nosotros, tiempos después, a cometer los mismos actos” ya que un Hombre justo “al limpiar el grano selecciona el bueno y aparta el malo (o menos bueno) pero si a ver a fondo vamos, aún el grano apartado por no ser apto para nosotros puede ser , quizás “no bueno” pero si “suficientemente bueno para seres inferiores, como los animales, por ejemplo”.

 

El asunto está en si nosotros YA nos hemos ubicado en el lado de los que “comen grano puro, apto” o aún estamos en al lado de los que consumiendo el grano “no apto” aún así lo consideran “suficientemente bueno” para ellos.

 

Es nuestro deseo de Luz lo que nos ayuda a salir de la Oscuridad.

 

Los legisladores antiguos encontraron condiciones duras, hombres duros.

 

Muchas de sus normas fueron también duras y draconianas pero “a medida que la Gracia Divina se derrama Misericordiosa sobre el hombre, las condiciones mejoran y el camino se ve un poco mas claramente entre la bruma”….

 

Hay pasajes Bíblicos que aparentemente justifican el explotar animales y comer sus carnes. Hay otros pasajes sobre el asesinato de inocentes en la guerra, tomar esclavos, quemar brujas, el antisemitismo, y otras acciones claramente inmisericordes, violentas e inmorales.

 

Las Buenas Nuevas es que hay argumentos Bíblicos en mayor cantidad y mucho más fuertes en pro de tratar a todos los animales, humanos o no, no solo como hijos de Dios sino como a nuestro propio prójimo, con dignidad, respeto y compasión.

 

Se nos habla de cuidarlos, no de explotarlos, torturarlos, o matarlos.

 

De forma que, como podemos ver, la decisión de “en que lado vamos a pararnos”, “en la Luz o en la Oscuridad” sigue siendo nuestra elección.

 

La mayoría de nosotros estaríamos de acuerdo en que causar daño a un perro o un gato es inmoral  incluso “anticristiano” si somos cristianos.

 

Hoy día existen “sociedades Protectoras de animales” que, incluso, han logrado enviar a la cárcel a personas a quienes se les ha demostrado crueldad para con esos seres.

 

Es racional y Bíblicamente acertado proponer (o mas bien: Entender) entonces, que hacer daño a cualquier ser vivo, incluyendo vacas, pollos, cerdos y peces, es igualmente inmoral.

 

Un Dios Amoroso y Misericordioso, el Dios de los Santos, NO aprobaría el abuso de animales.

 

¿Come realmente el maestro Jesús pescado después de la resurrección o “sirvió pescado” durante el milagro de la multiplicación?

 

Los únicos escritos que describen a Jesús comiendo o proveyendo a otros de carne involucran solamente pescado: después de la resurrección, se menciona a Jesús comiendo pescado con los discípulos; Se le muestra también multiplicando panes y peces para alimentar a los campesinos que se han reunido para oírlo predicar.

 

Pensar en estas historias a la luz de todas las evidencias que confirman que Jesús fue un Vegetariano, quien tomó la practica de la compasión por los animales muy seriamente, nos ayuda a recordar que Jesús habló en Arameo, los Evangelios fueron escritos en Hebreo varias generaciones después de la resurrección y las primeras versiones que tenemos son traducciones Griegas del siglo cuarto, después de más de 300 años, dos traducciones, y muchas transcripciones post-resurrección.

 

Ni hablar de las “adiciones” para “congraciarse” y “complacer” a “ciertos poderes”, por cierto “muy terrenales” o “nada celestiales, que digamos”.

 

Cuán rigurosamente ciertas son las historias, el papel que jugó el pescado en la vida del Maestro Jesús?

 

La evidencia indica que las historias post-resurrección son adiciones tardías a los Evangelios, y que los primeros relatos del milagro de la multiplicación de los panes y los peces no incluyeron originalmente pescado.

 

La gran mayoría de los expertos mas serios, reconocidos y responsables concuerdan en que las narraciones Post-resurrección de Jesús comiendo pescado fueron agregadas a los Evangelios mucho tiempo después que éstos fueron escritos, en un intento de  someter a un numeroso grupo de cristianos, participantes en los diversos cismas de la temprana Iglesia.

 

Los Maronitas y otros primeros cristianos NO creyeron que Jesús volvió realmente en la carne, o sea, que NO resucitó, que su Alma NO regresó al cuerpo de carne y hueso.

 

Y qué mejor manera de probar que sí lo hizo si se le describe no solo comiendo sino compartiendo la comida con otros? El simple acto de comer significa que se está vivo. Y “eso” fue lo que se quiso dar a entender, que el Maestro Jesús si había resucitado en carne y hueso y que mayor prueba que se sentó a la mesa y comió?

 

“Casualmente” “se sentó a la mesa y comió pescado”, que de paso, era y es el símbolo de esa congregación en particular.

 

Los escribas que agregaron las historias no eran, por lo que se ve, renuentes a comer carnes y mucho menos de pescado, por lo que “no les costó mucho” reducir a polvo el Vegetarianismo del Maestro.

 

Pero dado que ésta es la única alusión en cualquier parte de los Evangelios de Jesús comiendo un producto animal (carne de pescado) en modo alguno una sola frase entre un texto tan extenso puede ir en contra de todo lo anterior escrito allí mismo y ningún racionalista, ningún investigador serio, basándose en el 99% de evidencias a favor del Vegetarianismo del Maestro puede declarar en contra del mismo solo porque menos del 1% del texto dice lo contrario, máxime cuando todo el mundo sabe ya lo de “las adiciones tardías” que se hicieron al texto en cuestión. 

 

Por muy ciego que alguien pretenda hacerse, Claramente puede verse que el Maestro fue vegetariano. Como todos los grandes y Verdaderos Santos.

 

Analizar con más profundidad el milagro de los panes y “el cuentito de los peces”:

Aunque la definición técnica de su vegetarianismo no será afectada o contradicha por el hecho de multiplicar peces que ya están muertos para alimentar gente cuyo gusto no está opuesto a comer pescado.

 

Hay algunos puntos interesantes que se deben observar con mayor detenimiento y sagacidad en esta historia pero….. Antes quiero agregar aquí la narración de un hecho en la vida de un Maestro del Sendero de los Maestros:

 

“En una sequía o inundación en la India (no recuerdo bien ahora el hecho concreto y completo en sus detalles) mucha gente estaba pasando penuria y muriendo de hambre y en su Misericordia el Maestro cargó unas carretas con provisiones diversas y partió con varios Discípulos a llevar estos alimentos a esa pobre gente. Al llegar allí se empezó a repartir el trigo, la harina, los vegetales y frutas que llevaban pero a los que pedían carne por ser consumidores de ella y estar ya acostumbrados a ese alimento EL, Amorosamente,  se los suministró.

 

Ante la alarma e incomprensión de algunos de los Discípulos, el Maestro les dio un bello Satsang (charla Amorosa para llevar más Luz y Comprensión) y muchos de los elementos Filosóficos y Espirituales, de AMOR Y SERVICIO, están distribuidos a lo largo este escrito.

 

Retomando el tema: “Los discípulos preguntan al Maestro Jesús “dónde conseguirán suficiente pan” para alimentar a las multitudes, y “NO se habla nunca de comprar pescado” u otros productos animales, y “mucho menos, Jamás sugieren una expedición para pescar, a pesar de estar al lado de un mar y así no tendrían que comprar el producto”.

 

En el texto de “los panes y los peces” “NO se ve por ninguna parte el pensamiento, la idea mas racional de todas, la de ir a pescar ya que están al lado del mar”.

 

También, la evidencia indica que “la historia de los panes y los peces” no incluyó, originalmente, el pescado.

 

Por ejemplo, los primeros relatos (pre-Evangelio) de este milagro NO incluyen el pescado, y  el mismo Maestro Jesús, cuando se refiere al milagro, habla únicamente del pan (Mateo 16:9-10, Marcos 8:19-20, Juan 6:26).

 

Bástenos leer algunos textos, mal llamados “apócrifos” para darnos cuenta de ciertas verdades, de algunas verdades que fueron totalmente ocultadas mientras otras lo fueron solo parcialmente y  en otras en lo particular se opto por la técnica de la tergiversación.

 

Los peces fueron agregados “a la historia” por escribas Griegos, muy probablemente porque la palabra Griega para pescado, “ictus”, es una abreviatura de la frase “Jesucristo Hijo de Dios y Salvador” (Iesous Christos Theou Uious Soter).

 

Desde luego, el pescado es todavía un símbolo de la Cristiandad actualmente y en ésta muy probable interpretación, “la multiplicación de los peces” representaba un pronóstico de la naciente Iglesia, y no tiene nada que ver con comer animales.

 

También, algunos expertos sostienen que la palabra Griega para “alga-pescado” (un alga seca de la zona) ha sido traducida erróneamente en esta historia como “pescado”.

 

Es indudablemente cierto que el “alga-pescado” se encontraría en esa canasta con el pan,  en vez del pan con el pescado. 

 

Esta alga es todavía un alimento popular entre los campesinos judíos y árabes de la zona, descendientes de los hombres que compartieron con el Maestro Jesús esas épocas.

 

Que dice el mismo Maestro Jesús sobre la actividad de pesca?

 

Jesús invita a muchos pescadores para que “se alejen” de su ocupación de matar animales y manifiesta por medio de ellos compasión por todos los seres. 

 

Citando a Oseas: “Yo quiero compasión, y no sacrificios”.

 

En cada ocasión, ellos abandonan inmediatamente su ocupación de pescadores para seguir a Jesús (por ejemplo, Marcos 1:16-20).

 

Esto se asemeja al llamado de Jesús a otras personas que implicadas en actividades que “no están en conformidad con su mensaje de Misericordia y Compasión”.

 

Todos comprendemos que “es inmoral” y contrario a la “Misericordia Cristiana” el torturar perros, gatos, animales domesticados o silvestres en general.

 

Es igualmente anticristiano torturar o matar (o pagar a otros para que torturen o maten por nosotros, para “no manchar nuestras manos con sangre) peces y otros animales.

 

Aunque los peces no sean capaces de gritar de dolor, tienen capacidad para experimentar el sufrimiento y el mismo derecho a nuestra Compasión Cristiana como lo tienen los perros, los gatos, y más aún, indudablemente, otros seres humanos.

 

Somos “Seres Superiores” o no?

 

¿No otorgó Dios dominio a los humanos sobre los animales? Pero…. Nos otorgó dominio para sojuzgarlos o para cuidarlos, gobernarlos, encausarlos?

 

Históricamente, las Escrituras se han usado para justificar la esclavitud, el abuso infantil, el abuso conyugal y la poligamia, así que debemos tener cuidado de no emplearlas erróneamente para justificar, También, la matanza de animales.

 

Debemos tener también mucho cuidado en separar lo que podrían ser “leyes de conducta social” adecuadas a la época, implementadas por los legisladores de la época, y lo que regiría el proceso, lo que delimitaría los bordes del camino hacia lo Interno.

 

Según el libro de Génesis, Dios creó a todos los animales, incluyendo a los seres humanos, en el día sexto.

 

En Génesis 1:28, Dios dice: “Manden a los peces del mar y a los pájaros del cielo y a cuanto animal viva en la tierra”.

 

Inmediatamente después, en Génesis 1:29, Dios afirma:

“Yo les entrego, para que ustedes se alimenten, toda clase de hierbas, de semilla y toda clase de árboles frutales”.

 

Cualquier cosa que signifique la palabra que se traduce como “mandar”, no quiere decir que nosotros tenemos el derecho a matar y comer animales. De hecho, la mayoría de los teólogos reconocen que esta palabra se traduce más acertadamente como “proteger”, y que el significado de este texto es que se supone que los humanos sean los encargados y los guardianes, protegiendo y respetando a todos los seres con quienes compartimos el regalo de la creación y que, en cuanto a Consciencia, están “un paso por debajo de nosotros, siendo como somos la Máxima Expresión de la Creación”.

 

Génesis 9 ES el texto frecuentemente citado como justificación para comer animales, es reconocido por la mayoría de los teólogos ya sea como una concesión postdiluviana temporal (toda la vegetación se había destruido) o como una concesión al pecado humano, a la debilidad humana.

 

Génesis 9 también se ha usado ampliamente para justificar la esclavitud.

 

San Jerónimo escribió:

“En cuanto al argumento de que en la segunda bendición de Dios (Génesis 9:3) se dio permiso para comer carne (un permiso que no fue dado en la primera bendición, Génesis1:29-permítanles saber que así como el permiso para divorciarse, según las palabras del Salvador, NO fue dado desde el comienzo, pero fue otorgado a la raza humana por Moisés a causa de la dureza de nuestros corazones (Mateo 19), de igual manera el comer carne era desconocido hasta el Diluvio...”

 

¿No exige Dios sacrificio de animales?

No.

Las Escrituras Hebreas (Antiguo Testamento) y Cristianas (Nuevo Testamento)  se oponen al asesinato de animales, desde el comienzo hasta el fin.

 

En las Escrituras Hebreas, Dios es amor (desde el apacible Jardín del Edén hasta las visiones del fin de los tiempos de los profetas) donde incluso el león yacerá con el cordero.

 

En las Escrituras Cristianas, todo el ministerio de Jesús está en contra del sacrificio de animales, desde su primera hasta la última actividad.

 

Curiosamente, la pregunta acerca del sacrificio de animales está en medio de la pregunta sobre el vegetarianismo del Maestro Jesús, ya que el sacrificio de animales era seguido por el consumo de sus cadáveres.

 

Escrituras Hebreas:

NO existe sacrificio de animales en el mundo ideal de Dios, tal como está representado en “el Jardín del Edén” y en “la montaña sagrada de Dios” pronosticada por los profetas. (Isaías 11).

 

De hecho, el Jardín es enteramente vegetariano (Génesis 1:29), y

Dios nunca exigió la matanza de animales  (Jeremías 7:22).

Miqueas, Amós, Isaías, Jeremías, y Oseas condenan el sacrificio de animales.

 

Oseas y Jeremías afirman explícitamente que los seres humanos crearon el sacrificio de animales como una excusa para consumir después sus carnes:

“Si me ofrecen sacrificios, es sólo por el interés de comerse la carne. Pero Yahvé NO los acepta y, en adelante, va a tener presente su falta, va a castigar sus pecados y los va a mandar nuevamente a Egipto”. (Oseas 8:13).

 

Las Escrituras Hebreas se han usado a través del tiempo para justificar muchas atrocidades, desde la esclavitud, la quema de brujas, la Inquisición, hasta el abuso conyugal e infantil. El mismo pueblo Hebreo ha sido victima de esa mentalidad.

 

El punto aquí no es si Dios es violento y cruel.  Dios ES Amor.

 

El Antiguo Testamento es más una historia que trata de explicar “algo” que una explicación verdadera del propósito de Dios.

 

Quien puede conocer la Voluntad Intima y Divina del Padre?

 

Cual de sus hijos OSA decir que la conoce? El mas elevado de entre los Santos se declara un “humilde sirviente”.

 

Él nos dice que para conocerlo se debe ser justo, misericordioso, y humilde.

 

El consumo de carnes hace parte de la creación caída, del hombre descendido.

 

Como también lo es el apedrear a alguien por adulterio y la ley de “ojo por ojo” y eso  es exigido según una anticuada lectura de las Escrituras Hebreas, pero son denunciadas por los profetas y condenadas por Jesús como una interpretación equivocada.

 

Cuatro puntos son especialmente importantes:

 

Primero. En los tiempos de Jesús, el sacrificio de animales era considerado por muchos como el único método para el perdón de los pecados.

 

Los Judíos vegetarianos intuyeron la ley eterna de Dios, la ley del Jardín del Edén y los Profetas (por ejemplo, Oseas 2:18, Isaías 11:6-9), e instituyeron el bautismo para el perdón de los pecados.

 

Así, en el curso de su ministerio, Jesús expresa varias veces, citando a los profetas, que sus seguidores deben comprender lo que Dios quiere decir cuando Él se expresa a través del profeta Oseas, “Yo quiero compasión, y no sacrificios”. (Mateo9:13, 12:6-7).  ÉL habla aquí es para llamar la atención sobre lo nocivo del sacrificio de animales.

 

Lucas explica que “la voluntad de Dios” es el bautismo para el perdón de los pecados, “en tanto que los Fariseos y los maestros de la ley, al no permitir que sean bautizados, ignoran la voluntad de Dios”.

 

Este completo rechazo al sacrificio de animales (y a la dieta carnívora, a la ingesta de los cadáveres que lo acompaña) no puede ser ignorado.

 

Segundo. El sacrificio de animales se efectuaba en el Templo, siendo ésta la razón por la cual los judíos vegetarianos de los tiempos de Jesús estaban en contra del Templo en cuanto a que los sacerdotes lo habían convertido en “sitio para la muerte y no para la vida”.

 

Jesús habla constantemente de desocupar el templo y demolerlo. Jesús entra en el templo y lanza fuera de él a los cambiadores de dinero y a los comerciantes de animales. Él les cita a Jeremías 7, ya que los palestinos del siglo primero todavía podían recordar sus palabras:

 

Jeremías 7 describe a Dios diciendo que “Él nunca pretendió el sacrificio de Animales”, y también demostrando “la relación directa entre el sacrificio de animales y el consumo posterior de sus carnes”.

 

Juan el Apóstol establece esto como el primer acontecimiento del ministerio de Jesús, y lo sitúa con anterioridad al Sabat  diciendo “Como la Pascua estaba cerca, Jesús fue a Jerusalén hasta el patio del Templo”. Entonces Jesús entra en el templo e impide que la gente sacrifique animales para la comida del Sabat.

 

El punto crucial es que aquella gente estaba vendiendo animales para el sacrificio. Después la gente comía la carne del animal sacrificado.

 

Vemos pues que el Maestro Jesús NO solo habló sino que también actuó firmemente en cuanto a esta práctica nociva para el desarrollo Espiritual de las personas.

 

Tercero. Los judíos vegetarianos, como una característica importante de su fe, celebraban una Pascua vegetariana perfectamente ortodoxa.

 

Juan ubica el primer milagro de la multiplicación en la época de Pascua, sin embargo los discípulos tan sólo preguntan a Jesús,  “Dónde compraremos suficiente pan para alimentar a toda esta gente”? y esto lo preguntan incluso sin tomar en cuenta el cordero, el que seguramente habrían comido si no hubiesen sido unos vegetarianos verdaderos y opuestos al sacrificio de animales.

 

La última cena fue pues una comida de Pascua, y fue también una comida vegetariana.

Según Juan, Jesús expulsó del templo a quienes sacrificaban animales para la Pascua, en un rotundo rechazo a la idea establecida de que en la Pascua se requiere la muerte de un cordero.

 

Cuarto, La muerte de Jesús en la cruz es, para los cristianos (mas bien para los católicos) algo así como “el sacrificio final”, y los seguidores de Jesús (mas bien de la Religión instituida sobre lo que quedó de sus Sagradas Enseñanzas) continúan celebrando Su memoria con una comida vegetariana, que son el pan y el vino.

 

Aunque este “pan y vino” sean una reminiscencia de antiguos sacrificios (primero humanos y después de animales) pues involucra el concepto de “este es mi cuerpo y esta es mi sangre”, lo que, a todas luces NO puede haber formado parte de las Sagradas Enseñanzas, aún así, SI podemos aceptarlas como “elemento de culto, de rito, como una forma de instituir una especie de “sacrificio de transición” que elevó al hombre de esa época por sobre los antiguos altares que chorreaban sangre de victimas inocentes.

 

Visto de esta forma, podemos pensar que “los legisladores”, los que instituyeron esta  Religión como tal, hicieron lo que pudieron, con lo que tenían a la mano, y de acuerdo a su propia “agudeza” y grado de visión Interna.

 

Otro resultado muy distinto se hubiese dado si Jesús pudiese haber sido consultado. Pero ya no era posible consultarle físicamente. Y de haber ellos hecho el viaje hacia lo Interno, hacia el plano Espiritual en el que ahora el Maestro Residía, NO se hubiese fundado la Religión que hoy conocemos como tal sino que las Enseñanzas de Jesús hubiesen pasado a engrosar las otras de Maestros Anteriores que son de disfrute de TODA la humanidad y no de un grupo particular, por muchos millones de seguidores que tenga.

 

Las Enseñanzas de Jesús se nutren en las de los Maestros anteriores a ÉL mismo y serían unas Enseñanzas MÁS UNIVERSALES por eso mismo, aunque de hecho, ya LO SON por lo Amoroso y Elevado de los principios, conceptos y “señales” subyacentes, que aún hoy se pueden ver, encontrar, entre tanto “agregado” y “adiciones tardías”.

 

Podemos concluir entonces que:

El sacrificio de animales nunca fue parte del plan de Dios, como se puede constatar claramente en Génesis 1.

 

El sacrificio de animales era condenado por Dios por medio de los Santos y de los profetas y por medio de Jesús, en su propio tiempo, a lo largo de toda su vida.

 

La oposición de Jesús con respecto a la matanza de animales es una fuerte evidencia de su dieta vegetariana. A un carnívoro no le importaría lo que sucediese con ellos.

 

Todos los Verdaderos Santos Maestros, sea cual sea la Religión Social en medio de la que El Padre Supremo les hizo nacer físicamente han dicho lo mismo:

 

NO matar. NO consumir carnes.

 

Debemos hacernos una pregunta BASICA:

Si Dios ordena el consumo de carne, entonces por qué hay tantas leyes acerca de si la carne ES o NO ES pura, y por qué entonces Jesús condena tan plenamente, tan enfáticamente el consumo de carnes que llega incluso a expulsar  violentamente, con “cólera Divina” a esa gente del templo?

 

Las Escrituras Hebreas (Antiguo Testamento) dicen:

Hay “leyes legítimas”, así como hay leyes que controlan la realización de guerras y la esclavitud.

 

Las “leyes legítimas” también son estrictas en lo que se refiere a desalentar el consumo de animales.

 

Un Dios que es Amoroso, Compasivo y Misericordioso no tolera a los seres humanos que matan o esclavizan a otros, y tampoco tolera la explotación de animales.

 

Las leyes sobre lo “legítimo”, la esclavitud, y la realización de guerras se destinan para hacer que las guerras, la esclavitud, y el consumo de carne sean menos violentos que las prácticas de la época. Las leyes NO son para justificarlo SINO para que su crueldad NO sea excesiva ya que “algo de misericordia es mejor que nada”.

 

Por ejemplo, las Escrituras nos dicen que no debemos comer animales mientras aún están vivos, lo que prohíbe así la práctica, común en esos tiempos, de cortar en trozos partes de animales (por ejemplo, las jorobas de los camellos) mientras se les mantiene con vida y sumidos en un sufrimiento extremadamente impresionante.

 

La oposición de Jesús con respecto al sacrificio de animales tanto dentro del templo como fuera de él, ambos fuertemente relacionados con el consumo de carne en la cultura Palestina del siglo primero, habría sido claramente entendida por sus oyentes como una oposición al consumo de carne por lo que ella, como acto inhumano en si encerraba, aparte del perjuicio Espiritual involucrado.

 

Las Escrituras Hebreas se han usado a través de los años para justificar muchas prácticas crueles y violentas (tal como el abuso conyugal e infantil, la esclavitud, y la guerra). Es deplorable que se con el supuesto avance en el conocimiento del llamado hombre moderno, se continúen aún usando para justificar la explotación de animales.

 

Así mismo, en otras partes del mundo, las escrituras  de la Religión allí imperante, también se ha usado para, por ejemplo, “entiendo la ley del Karma” justificar la pobreza y miseria de las mayorías y NO hacer nada para mejorar su situación o el estado de las cosas.

 

O sea, que el hombre, “Rey y Señor” de la creación, casi NO MUESTRA, POR SI MISMO, NINGÚN GRADO DE MISERICORDIA por el sufrimiento del prójimo.

 

Contados pues son los casos en que el Hombre siente Misericordia por el Hombre.

 

A excepción de los Santos Maestros, algunos “mejoran un poco la condición del prisionero” pero NADIE le libera definitivamente de su celda entregándole las llaves de los Reinos Internos.

 

En los cuatro Evangelios que se incluyen en nuestro Canon, no se ve a Jesús desaprobando la esclavitud, el sometimiento de mujeres y niños, o muchas otras injusticias.

 

Estas y otras injusticias han sido justificadas, quizás por eso,  por los practicantes a través de los años, no queriendo entender o darse cuenta que la Misión de Jesús no era la del trabajo del filántropo, la del Sociólogo o la del legislador humano sino la netamente Espiritual.

 

El principal mensaje de Jesús, ES de Misericordia y Compasión.

 

El llevar estos principios a nuestros textos legales, a las leyes que regirán primero al individuo y después a la sociedad en si, ya es trabajo de otros.

 

 De todas maneras NO puede conciliarse su mensaje de Amor con lo que todos sabemos que ocurre en las “granjas industriales”, en “los mataderos”, los cuales son quizás los lugares más violentos e inmisericordes sobre la tierra.

 

Repetimos: Jesús habló en arameo, los Evangelios se escribieron originalmente en hebreo, y nuestras primeras traducciones son las versiones Griegas del siglo cuarto aprobadas y alteradas (“retocadas”) por el Emperador Constantino, un reconocido consumidor de carnes.

 

Por si fuera poco, todas las versiones anteriores se destruyeron por herejía.

 

Según algunos expertos, Jesús condena el consumo de carne, pero en Evangelios que fueron suprimidos y en pasajes que fueron editados (“retocados”) en la temprana iglesia por escribas consumidores de carne.

 

 

 

En “El EVANGELIO DE LOS ESENIOS"

 

1ª parte, El Evangelio de los Doce Santos,

Jesús dice:

«En verdad os digo, aquellos que participan de las ganancias que se obtienen lastimando a una de las criaturas de Dios, no pueden ser justos; ni pueden comprender los asuntos sagrados, o enseñar los misterios del reino, aquellos cuyas manos están manchadas con sangre, o cuyas bocas están contaminadas con carne».

 

«Dios proporcionó los granos y las frutas de la tierra como alimento; y para el hombre verdaderamente justo no hay otro sustento legítimo para el cuerpo…»

 

«Por tal motivo les digo a todos los que desean ser mis discípulos, alejad vuestras manos de la matanza y no dejéis que ninguna carne de cadáver entre en vuestras bocas, dado que Dios es justo y generoso y ordenó que el hombre viviera únicamente de las frutas y las semillas de la tierra».

 

«Si llega a vosotros alguien que coma carne o beba alcohol que quede en el patio exterior hasta que esté limpio de estos males intolerables, pues hasta que lo comprenda y se arrepienta, no debe recibir los misterios superiores».

 

 

 

Y en el “EVANGELIO DE SALUD” (de San Juan)

Jesús afirma:

 

«El segundo gran Mandamiento que recibieron dice así:

“Amarás al prójimo como a ti mismo”.

Con la palabra prójimo debe entenderse a todo ser viviente en la Naturaleza, por ser una creación de Dios que debe ser respetada y protegida por el hombre».

 

«El que quita la vida al prójimo en realidad la quita a sí mismo, pues una muerte semejante se prepara para sí mismo.

 

Y si mata animales para comerse sus carnes, estas carnes se tornarán veneno en su cuerpo, envenenándolo, produciendo dolorosas enfermedades, una vida llena de achaques, angustias y una muerte tormentosa.

 

Por el dolor, la angustia, el miedo y el terror que el hombre ocasiona a los animales en el momento de sacrificarlos, tarde o temprano tendrá que sufrir la misma semejante angustia, conforme a la eterna Ley de Justicia y Amor, expresada en la siguiente sentencia: “Con la misma vara que midas serás medido”».

 

«El Padre Celestial ha dicho: Os doy toda clase de hierba que crece en el campo, todas las legumbres y verduras que producen vuestros huertos y también toda fruta de vuestras arboledas, para que os sirvan de alimentos;

 

Además, la leche de vuestros animales y todos sus subproductos y derivados. Pero respetaréis la vida de esos animales, no los mataréis, ni comeréis sus carnes ni su sangre, pues, así no quebrantaréis la suprema Ley de No Matarás. (…)

 

Pero el que mate un animal, aunque éste no lo ataque y sólo por el placer de matar, o por la carne, su piel o sus colmillos, éste sí que quebranta la Suprema Ley de no matarás

 

Los creyentes manifiestan muchas mas dudas aún al leer al apóstol Pablo y dicen:

¿No dijo Pablo que podemos comer carne?

 

Hay gran cantidad de controversia alrededor de las escrituras de Pablo, entre algunos Cristianos que las toman como “absolutamente” precisas, aunque la mayoría de los expertos que concuerdan en que algunas de las cartas que a él se le atribuyen  fueron escritas muchos años después de su muerte.

 

Pablo, indudablemente, escribía a una comunidad específica en un período específico de la historia. Y eso podemos notarlo al separarlas por épocas y casi podemos hacer hasta un mapa de a que comunidad específica y que tipo de gente especifico se dirigía.

 

Sus escrituras sobre el consumo de carne indican más bien su deseo de incluir a los “Gentiles” convertidos (en su mayoría aún carnívoros) en la comunidad de los Cristianos Judíos discípulos directos de Jesús (en su mayoría vegetarianos).

 

Pablo muestra, claramente, un gran deseo de reunir a los propietarios de esclavos (Filemón) y a los comedores de carne, a pesar de la contradicción directa que tienen el consumo de carne y la esclavitud con la recomendación de Jesús de que los seres humanos deben ser compasivos y misericordiosos.

 

Pablo escribía a una iglesia profundamente dividida por una variedad de motivos.

 

Por alguna razón que hoy no conocemos (y que, de conocer de seguro tampoco aprobaríamos) él respaldó la esclavitud (I Corintios 7:20-24, Efesios 6:5,

 

Colosenses 3:22, I Timoteo 6:1-2, Tito 2:9-10, Filipenses 1), así como el sometimiento de mujeres, el celibato, y la obediencia completa de los niños.

 

Las escrituras de Pablo se han usado a través de los años para justificar la esclavitud, el abuso y el dominio conyugal e infantil (en algunos casos, incluso el asesinato), así como para “acallar conciencias” ante la expansión Occidental y la masacre de Nativos.

 

También es bueno para nuestra formación el que sepamos que otras Religiones se han impuesto, se han expandido “por las armas”.

 

 

 

Son Los Hijos de Dios “naturalmente” carnívoros?

 

Realmente, no somos carnívoros “por naturaleza”.

 

Somos una especie distinta. Sea que nos guste más la teoría de Darwin (evolucionistas) o la de los “Creacionistas”, aún así se nos hará muy difícil “demostrar”a otros cual de las dos teorías es cierta o “mas científica” pues en algunos puntos o nodos confluyen similitudes y “vestigios” que bien pueden apuntar hacia uno u otro lado. Es más bien un asunto de “formación propia” en donde “con el Bálsamo del Amor suavizamos los rigores de la ciencia” y una solicitud muy personal ante el Padre, de que la Luz se vaya haciendo en nosotros. Y me refiero aquí tanto a la Luz del Alma como a la Luz de la Razón, siendo “razón” el término más elevado de diferenciación entre Hombre y Bestia.

 

Los animales carnívoros tienen colmillos largos y curvos, muy notorios, mientras que el hombre los tiene muy cortos y rectos. Casi ni se le notan. 

 

Los carnívoros, los cazadores, tienen garras, mientas que el hombre tiene manos y uñas relativamente débiles.

 

Los carnívoros tienen un tracto digestivo corto, un intestino cuatro veces el largo de sus cuerpos ya que así absorben rápido los nutrientes contenidos en la carne y la sangre de sus presas, pasando los residuos rápidamente por el sistema, lo que les permite NO intoxicarse.

 

El Hombre tiene juegos o piezas dentales también muy especificas, como por ejemplo los muelas molares y ya sabemos que “molar” viene de “molino” y que las piedras de los molinos reducen los granos, los cereales, a polvo fino y nuestras muelas o molares SON para eso, para masticar, para moler granos. El que tengamos unos buenos juegos de ellas ya de por si habla de nuestra alimentación “básica” en contraposición a solo dos caninos que no son ni largos ni curvos y que apenas se notan.

 

Nuestro  tracto digestivo es largo (diez veces el largo de nuestro cuerpo) y es, exactamente el apropiado para una dieta variada de granos, frutas y vegetales.

 

El cuerpo de los animales carnívoros constituye una máquina perfectamente diseñada  para matar, lo cual garantiza la supervivencia de esa especie y el nivel de concentración del ácido clorhídrico en sus estómagos, en algunos casos, es de diez veces que el del hombre.  Así mismo, las enzimas para desdoblar rápidamente ese tipo de alimento.

 

Ellos son animales feroces y cazadores por naturaleza; no poseen sentimientos o compasión hacia sus víctimas, las cuales devoran rápida e inmediatamente ya que sus sistemas están diseñados para digerir carne fresca y en abundancia.

 

Muchos hombres rudos serían incapaces de asesinar a un indefenso animal, máxime si no representa un peligro inminente para ellos, y entendemos que mucho menos a un ser indefenso, tal como un ave, un gato, un perro, o uno de esos muchos que han llegado a ser hoy día “mascotas” del hombre, acompañándole en sus soledades y trayendo algo de alegría a la vida familiar tanto infantil como adulta.

 

El asunto entonces lo reducimos a “pagar a otros para que maten por nosotros”  ya que ojos que no ven, corazón que no siente.

 

Si un niño o cualquier ser humano sensible fuese a una de esas mal llamadas “granjas industriales” y pudiésemos ver sus rostros y el asco y repulsión que manifiestan ante lo allí observado. Llevémoslos después a un especialista medico y que el hable con el niño y lo sondee en sus sentimientos, miedos, ansiedades, a ver que nos dice a nosotros como padres, de “el grado de afectación emocional que presenta el paciente”.

 

Podemos auto engañarnos diciendo que “es que esas son experiencias muy fuertes para un niño tan pequeño, etc., etc., etc.” y es allí, precisamente, en donde está la respuesta al problema. Si matar animales para comer sus carnes, sus huesos, sus vísceras y su sangre fuese “natural” el niño NO reaccionaría así pues la naturaleza le hubiese “adormecido o eliminado esas sensibilidades” para que no se afectara al comer para sobrevivir.

 

Nadie puede comer con asco, con miedo o repulsión sin enfermarse.

 

Con esto nada mas ya hemos aportado bastante para que los Padres piensen un poco en lo que se hacen y les hacen a ellos.

 

Por eso es que “se debe respetar la inclinación” de c/u.

 

Por supuesto, hay gente que manifiesta un gusto extraordinario por la carne. Esos son los que vinieron para comer carnes. Bien lo dijo el Maestro aquel y bien que lo entendía el Maestro Jesús. Pero eso no significa que NO se haga la advertencia sobre lo dañino que es, tanto física como Espiritualmente.

 

Una pregunta que hacen “los sabios de siempre” es esta:

“Los animales matan a otros para sobrevivir, por qué no podemos hacerlo nosotros, siendo como somos, Biológicamente pertenecientes al reino animal”?

 

Y la respuesta que da el Verdadero Sabio es esta:

“La mayoría de los animales que matan para alimentarse no podrían sobrevivir si no hicieran tal cosa”. Lo cual no es el caso para nosotros.

 

Estamos mejor sin comer carne y ya eso está demostrado Científicamente por un lado y Espiritualmente por el otro. No nos demos excusas a nosotros mismos o apoyemos teorías que solo nos satisfacen porque complacen  nuestras expectativas y deseos de seguir comiendo cadáveres.

 

Además, no tomamos ejemplo de los animales para nuestras conductas morales en otras áreas.

 

Por ejemplo, algunos animales pelean a muerte por obtener pareja sexual ya que el instinto de supervivencia y de procreación para el mantenimiento de la especie “así se lo ordena”.

 

Otros animales efectúan violaciones, tanto solos como en grupo. Otros devoran a  las crías de otro macho por la sencilla pero muy poderosa razón de que así  esa hembra entra de nuevo en celo y es una oportunidad para ese macho preñarla en un intento de seguir transmitiendo sus genes y “pervivir” como especie.

 

Sin embargo, otros también devoran sus propias crías pues un alumbramiento numeroso puede significar menos alimento para c/u de ellos y por lo tanto menos probabilidades de sobrevivir.

 

Que ocurran tales sucesos, sea esta una conducta  “natural” en esas especies o no, NO quiere decir que vamos entonces a legalizar la violación, el asesinato, o el infanticidio.

 

La triste realidad aún permanece: los mataderos y las “granjas industriales” son lugares violentos y sangrientos.

 

Todos comprendemos que es inmoral hacerle daño a un perro o un gato.

 

Entonces……  porqué NO ES IGUALMENTE INMORAL pagarle a alguien para que mate a un pollo, una vaca, un cerdo, un pavo, o a cualquier otro animal?

 

¿Qué hay de malo en tomar leche si Dios dijo también que nos daba toda semilla, granos y la leche o subproducto de los animales? No necesitan acaso ser ordeñadas las vacas lecheras?

 

Lo que NO saben muchas personas es que para que una vaca produzca leche, debe tener un ternero. Las vacas lecheras son preñadas cada año a fin de mantener un  abastecimiento constante de leche para el público “consumidor” siendo como es que este “mercado”, este “público” ha sido “formado” mediante una publicidad manipulada pues NUNCA los seres humanos tomaron tanta leche ni esta a creado tantos problemas de salud pública como ahora, precisamente.

 

En el orden natural de las cosas, el ternero bebería la leche reduciendo “la necesidad” de que las vacas sean ordeñadas “intensivamente” por los hombres.

 

Pero las crías de las vacas lecheras son arrebatadas un día o dos después de su nacimiento para que los hombres puedan tener acceso fácil a una leche que la misma Madre Naturaleza a destinado a ellos ya que la leche de la Madre Humana es especialmente diseñada por la misma Madre Naturaleza para la cría del Hombre.

 

La composición de estas leches es tan diferente que no entendemos como “es bueno” no ya el uso, sino el abuso que se hace de ella.

 

Muchas personas NO saben que las terneras pueden sacrificarse inmediatamente después de logrado el objetivo de que la vaca produjese más leche después del parto o, simplemente, pueden ser criadas para que sean futuras vacas lecheras.

 

Los terneros son encerrados por 16 semanas en diminutas cajas, tan pequeñas para ellos que incluso no pueden voltearse.

 

La elevada demanda actual de productos lácteos requiere que las vacas sean “presionadas” más allá de los límites que la propia evolución natural diseño para ella y son  manipuladas genéticamente, produciendo “nuevos tipos” de vacas “más rendidoras” pues entre más leche les saque el hombre más dinero entra a sus avarientos bolsillos, mismos que parecen, por lo que se ve, no tener ni fondo ni medida.

 

Estos “nuevos tipos” de animales son alimentados con hormonas especificas a fin de que produzcan enormes cantidades de leche ya que el consumo, estimulado por una publicidad y unos “consejos de salud” totalmente inadecuados por lo insaludables de su abuso, empujan al industrial, al criador, a “satisfacer un mercado creciente”.

 

Los pocos ganaderos que deciden no criar animales “intensivamente” deben eliminar al ternero, pues de estar quedar vivo, se tomaría la leche y eventualmente deben enviar a la madre para que sea asesinada en esos “templos del terror” que son los “mataderos industriales” de hoy en día. La ejecutan después que disminuye su producción de leche.

 

Los criadores “hacen el esfuerzo”, “invierten recursos en investigación” para  saber como “tratar bien” a los animales ya que de otra forma no producirán mucha leche ni pondrán muchos huevos.

 

En las granjas industriales los animales no ganan peso, ponen huevos o producen leche porque estén “muy cómodos”,  “contentos”, o “bien cuidados”, sino, más bien, porque han sido manipulados específicamente para hacer tales cosas mediante genética, medicamentos, hormonas, y técnicas de control.

 

Muchos no son dejados dormir o reposar, simplemente para que se mantengan comiendo y “el engorde” sea mas rápido lo cual solo significa que tanto el “retorno del capital invertido” y “la llegada de ganancias” también será mas rápida, lo cual demuestra una “gerencia eficientemente”.

 

Además, los animales criados actualmente para alimento son asesinados en edades. Muy tempranas, antes de que la enfermedad y la miseria los hayan diezmado  pues es tan inmenso el número de animales criados como alimento en solo una de estas “granjas” que para los criadores es más lucrativo tener algunas pérdidas que proveer condiciones humanas. Además, porqué proveer “condiciones mas humanas” a unos animales?

 

Todos los Maestros, nacidos en cualquier época, dentro de cualquier Grupo Humano o País, así como Jesús el cristo, llaman a sus seguidores a una vida de misericordia y compasión ya que la misma Madre Naturaleza ha diseñado muchos ricos, olorosos, coloridos y sabrosos alimentos aptos para su hijo, para esa maquina cuasi perfecta llamada “Ser Humano”.

 

Al adoptar un “estilo de vida mas sano”, sin ser siquiera “religioso” o “discípulo” de alguien, ya estas en camino de redención.

 

Más bien de AUTORREDENCIÓN pues por tu propia o mampuesta mano matas y “sus muertes te serán cobradas”.

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Imágenes

Satsang: Padre Nuestro